Dejar de lado las reservas habituales para cenar y optar por algo mucho más interactivo cambia por completo la dinámica de una reunión de fin de semana. Cuando salir a tomar algo de forma informal se vuelve demasiado predecible, añadir penaltis en pantalla y golpes digitales al plan le da un giro a la cosa. Five Iron Golf, en Dubai Marina, es como un parque de atracciones cubierto para adultos que combina simuladores deportivos de alta tecnología con un flujo constante de comida.
Comida ilimitada y campos digitales
Reservar una mesa significa prepararse para una buena comida. Con paquetes que ofrecen comida y bebida ilimitadas, el ambiente del salón se convierte rápidamente en un festín. Los platos se llenan de patatas fritas crujientes y minihamburguesas, que se acompañan fácilmente con rondas continuas de cócteles.

La parte activa del día empieza justo en las pantallas de los simuladores de última generación. Los grupos suelen calentar con minigolf virtual, que no requiere ninguna habilidad profesional. La mayoría de los jugadores solo están ahí para animarse unos a otros mientras intentan golpes básicos y tratan de no derramar sus bebidas.
Tiros al arco, canastas y penaltis al estilo de los salones recreativos
Entre partida y partida, un delicioso brownie de chocolate servido con helado te da el subidón de azúcar necesario para mantener el ritmo. La energía cambia cuando el sistema pasa a las pistas de bolos digitales. Las risas distendidas se convierten en una competición de verdad cuando los jugadores se dan cuenta de que pueden sumar puntos sin tener que atarse los cordones de los zapatos alquilados.

Pasar al baloncesto simulado saca a relucir una fuerte energía de protagonista, incluso cuando los tiros fallan por completo. Posar tras un lanzamiento terrible es solo parte de la experiencia. Para rematar el maratón deportivo, la mesa pasa al modo fútbol. Acercarte a lanzar un penalti contra un portero virtual te da una rápida dosis de humildad.
Con una puntuación de 10/10 para una salida con amigos, este local garantiza una reunión muy competitiva sin que nadie tenga que ser un atleta de verdad.